RECOMENDACIONES PARA LOS FAMILIARES DEL JUGADOR:

1. Usted no es culpable del trastorno del adicto/a, autoinculparse por otro priva a esa persona del derecho de hacerse responsable de sí mismo/a y eso facilita su adicción.

 

2. El jugador/a puede no buscar ayuda hasta que no se encuentre en una situación límite. Por lo tanto, no lo encubra, no le ponga excusas, no lo rescate cuando se meta en líos, no se haga cargo de sus cuestiones legales ni de sus deudas. Marquese límites con el jugador/a y aténgase a ellos.

 

3. No utilice la culpa con él/ella, tampoco da resultado. “Si me quisieras de verdad dejarías el juego” solo sirve para aumentar la culpa del adicto, lo que luego puede ser usado para justificar el volver a jugar.

 

4. No confíe en sus promesas, que si bien son sinceras en la mayoría de ocasiones no va a poder cumplir por su adicción. No le amenace con lo que usted no cumplirá.

 

5. No permita que su propia ansiedad le obligue a usted a hacer por el jugador/a lo que debe de hacer él /ella por sí mismo/a.

 

6. Recuerde que la adicción de su familiar no es un signo de debilidad o deshonra familiar, puede suceder en cualquier familia al igual que cualquier otro trastorno psicológico.

 

7. No trate de seguir estas pautas como si fueran inquebrantables, es simplemente una orientación que debe ser utilizada con flexibilidad y evaluando cada situación.

 

8. Pida orientación y asesoramiento profesional en un centro o asociación especializados en el tratamiento del juego patológico para poder llevar a cabo el proceso de cambio